Rehabilitar una vivienda histórica en el ensanche barcelonés es realizar una labor de arqueología constructiva. Los pisos de esta área, erigidos mayoritariamente entre finales del siglo XIX y principios del XX, esconden tesoros materiales que con frecuencia han sido sepultados por capas de falsos techos y reformas de escaso valor en las décadas de los 70 y 80. En esta reforma de lujo en el Eixample, el encargo consistía en liberar y dignificar la volumetría original, dotando a su vez al ático de una eficiencia técnica de vanguardia.
1. Limpieza y Consolidación de la Bóveda Catalana
Al desmantelar los techos suspendidos de cañizo y yeso de la vivienda, sacamos a la luz un sistema tradicional de forjado unidireccional compuesto por vigas de madera de pino tea y pequeñas bóvedas catalanas de ladrillo de arcilla cocida. Sin embargo, el paso del tiempo y las antiguas filtraciones de agua de la cubierta del edificio habían mermado la sección útil de algunas cabezas de viga e impregnado de hollín los entrevigados.
Nuestros albañiles especializados en restauración estructural acometieron en primer lugar una limpieza exhaustiva del ladrillo mediante proyección controlada de silicato de aluminio a baja presión, eliminando las pátinas acumuladas sin alterar la textura ni el color original de la arcilla. Posteriormente, consolidamos las cabezas de las vigas que presentaban principios de deterioro biológico mediante prótesis de resina epoxi de alta resistencia estructural y perfiles de acero estructural laminado fijados mediante tirafondos de alta resistencia. El acabado final del ladrillo se ejecutó con un barniz hidro-oleófugo con base siloxánica de acabado completamente mate, que protege el paramento contra el polvo y la humedad sin sellar el poro del material, permitiendo la transpiración natural del soporte.
"La bóveda catalana no es un elemento meramente ornamental; es la expresión sincera de la técnica constructiva mediterránea que decidimos proyectar hacia el futuro."
2. Rediseño de Instalaciones con Integración Invisible
Uno de los mayores retos en las reformas integrales en el Eixample es canalizar las instalaciones de agua, electricidad, datos y climatización sin desfigurar la pureza espacial ni dañar las bóvedas vistas. Para evitar empotrar tuberías de forma agresiva en las paredes de ladrillo macizo original, diseñamos un sistema de trasdosados técnicos exentos y zócalos perimetrales sobredimensionados que actúan como "autopistas de servicios".
La nueva instalación eléctrica se estructuró con canalizaciones de tubo corrugado libre de halógenos discurriendo bajo el recrecido del suelo. Los puntos de luz cenital se resolvieron mediante sutiles proyectores orientables empotrados en guías magnéticas de bajo voltaje adosadas a los laterales de las vigas de madera, evitando cualquier cableado aéreo visible que interrumpiera la perspectiva de las curvas cerámicas.
Para la fontanería del ático, instalamos colectores de distribución independientes en armarios de registro ocultos en la zona del pasillo. Esto nos permite un control absoluto sobre el caudal y la presión de cada sanitario de forma individualizada, empleando exclusivamente tubería de polietileno reticulado multicapa de alta densidad que amortigua cualquier golpe de ariete.
3. Reforma de Cocinas y Baños de Alta Gama
La transición entre lo antiguo y lo contemporáneo alcanza su máximo exponente en la reforma de la cocina y los baños. La cocina se concibió como un bloque escultórico abierto al salón, con una isla central revestida en microcemento de tono gris pétreo formulado con resinas de alta resistencia al rayado. Todo el mobiliario de almacenamiento e integración de electrodomésticos de alta gama se paneló con frentes en madera lacada mate y apertura mediante uñero integrado, simulando una pared continua de madera.
Los aseos se proyectaron bajo un concepto de "spa privado". La grifería empotrada de diseño minimalista se instaló sobre paneles de pladur hidrófugo doblemente reforzado, que aloja en su interior los cuerpos termostáticos empotrados Solid de gran precisión técnica. Las duchas de obra se impermeabilizaron mediante láminas elastómeras de doble cara termoselladas a los sumideros de evacuación de acero inoxidable perimetrales, garantizando un drenaje continuo y un riesgo nulo de humedades hacia los vecinos inferiores.
Eficiencia Energética y Acondicionamiento Térmico
Dado que el ático se sitúa bajo la cubierta del edificio, fue imperativo mejorar radicalmente su transmitancia térmica. Ejecutamos un aislamiento integral bajo forjado utilizando paneles de lana mineral de vidrio de 80 mm de espesor y barrera de vapor integrada en las zonas de falsos techos planos.
Las carpinterías exteriores de madera original se sustituyeron por réplicas exactas de pino de Flandes pero dotadas de perfiles con rotura de puente térmico y acristalamiento técnico de doble vidrio con cámara de gas argón (4-16-4 con capa bajo emisiva), logrando una atenuación acústica frente al tráfico urbano de Barcelona de 42 dB y un ahorro pasivo en climatización superior al 35%.